Desaprender para Aprender

Un buen día todo cambió, deje de tener lo que tenía, deje de sentir aquella comodidad y sensación de tener todo cuanto había soñado, todo a mi alrededor era nuevo, en un abrir y cerrar de ojos cuando menos lo creí, estaba naciendo de nuevo- tal como un bebé abre sus ojos para percibir un nuevo mundo. 

Mientras escribo este artículo, mi corazón se acongoja y reboletean un  montón de recuerdos por mi mente que me hacen revivir aquella sensación de pérdida- ojalá hubiera sido como un bebé, que sólo está presto a aprender, a comprender y empezarle a dar sentido a todo aquello que lo rodea nporque todo es desconocido. 

Pero no fue así, soy una mujer que creyó tenerlo y saberlo todo, perderlo también, y nada más lejos de la felicidad que vivir del pasado, del arrepentimiento, del recuerdo de lo que fui y ya no, nada peor que quejarse cada día por lo que se cree perdido. 

Cerrar aquel ciclo de supuesta felicidad no ha sido fácil y menos dar paso a un mundo desconocido, costó mucho tiempo entender que es más fácil llorar y quejarse, que abrir los ojos y volver a construir, es más duro DESAPRENDER que APRENDER. 

Durante un largo tiempo he estado quejándome de mi oficio actual, AMA DE CASA, un trabajo totalmente nuevo para mí, lejos de mi país, lejos de las comodidades, del apoyo familiar y de las amistades, reconozco que la maternidad ha sido el trabajo más duro al que me he tenido que enfrentar y se ha vuelto más difícil desde que vivimos en confinamiento a causa del covid-19

No recuerdo la cantidad de veces que me he quejado de esta realidad, pero sé que han sido infinitas las quejas, tuvo que llegar esta pandemia para entender la difícil labor de una docente, lo importante que es la libertad, lo hermoso de la amistad y lo cruel de la soledad. 

Sin embargo, esta terrible pandemia a muchos nos ha servido para replantearnos, a veces los seres humanos necesitamos de grandes golpes para reprogramarnos o mejor dicho DESAPRENDER, para comprender que hay fallas en lo aprendido y que no estamos teniendo los resultados que queremos. 

DESAPRENDER PARA APRENDER 

Desaprender no quiere decir que borremos el pasado, que olvidemos la forma de hacer las cosas, desaprender significa que debemos estar dispuestos a reprogramarnos, a replantearnos porque la forma cómo veníamos haciendo las cosas no funcionaron o probablemente no nos dieron los resultados que esperabamos; entonces debemos estar listos para APRENDER y continuar. 

Como dice Eduard Punset, “Desaprender lo sabido es ahora mucho más importante que aprender cosas”. Y desaprender debe llevar implícitos en su definición los conceptos de crecimiento, apertura de mente, enriquecimiento, inconformismo, creatividad… Es dejar abrir nuestra mente a nuevos  conocimientos, antes desconocidos o minusvalorados, que nos pueden enriquecer enormemente. Es dejar de lado los conocimientos, actitudes, esquemas mentales, separándolos de otros nuevos que ahora cobran mayor importancia. 

Parece mentira el tiempo que me llevó entender que debo DESAPRENDER para empezar a caminar en dirección a lo que mi corazón siente, ahora entiendo que mis fórmulas no han sido las correctas, aún no he llegado a la meta que me he planteado pero no importa cuanto pueda demorar volver a aquella zona de confort en la que alguna vez sentí, importa que nunca es tarde para DESAPRENDER . 

DESAPRENDER es un proceso que requiere de autoevaluación, y de mucha objetividad, quizás hasta ser duros con nosotros mismos sin necesidad de castigarnos pero si con la disposición de hacer cambios en nuestras vidas. 

Les decía que por mucho tiempo me he quejado de mi labor de AMA DE CASA, dejar el periodismo y ser una mamá a tiempo completo ha sido frustrante, ¡lo reconozco!.De hecho, me he cuestionado una y otra vez mi trabajo como madre sintiéndo que tampoco lo hago bien y viviendo de los recuerdos de aquel pasado cuando ejercía mi profesión. 

Durante toda mi vida definí el éxito como aquel estado emocional pleno, donde profesionalmente me encontraba en la cima y emocionalmente “completa”, es decir, esposo, hijo, casa, carro, y todo aquello que desde niña soñé, así que cambiar de país, y ahora vivir esta pandemia me llevó a un estado de DESAPRENDER , de replantearme y estar dispuesta al aprendizaje, para dar paso a la mujer emprendedora, empoderada, triunfadora que deseo ser bajo una percepción nueva. 

Ese proceso de DESAPRENDER me llevó a reconocer el temor al fracaso, la ansiedad por ser la mujer que quiero ser y la negación a cerrar ciclos, como los principales causantes de un futuro fracaso, por lo que ahora vivo la fase de APRENDIZAJE

Esta nueva fase me lleva a replantear mi rol de madre, entendiendo que es lo que soy y que de aquí en adelante cada paso que dé lo haré de la mano con mi pequeño, definitivamente, fue necesario DESAPRENDER el concepto de éxito que solía tener, abrirme, reinventarme nuevas formas de lograr mis metas personales. 

Publicado por Mundo Styvalee

Madre. Comunicadora Social. Escritora. Gimnasta, aficionada del fitness Emprendedora. Motivadora. Feminista. Autora de Mundo Styvalee.

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