Lo digo sin vergüenza… ¡Yo tengo estrías!

Parece mentira que unas ligeras rayas de tigres distribuidas en alguna parte de nuestro cuerpo puedan llegar a debilitar tanto nuestra autoestima a tal punto que nos avergoncemos de usar un traje de baño y dejemos de ir a una piscina o disfrutar de un día caluroso en la playa para no exponer esas imperfecciones de nuestro cuerpo.

Muchas veces ese es el efecto que las estrías causan en nosotras las mujeres, llegamos a darle tanta importancia que realmente se convierte en un impacto psicológico o emocional duradero, que se resume como la falta de aceptación de nosotras mismas.

Existen casos de mujeres hermosas que pueden sentirse acomplejadas, socialmente aisladas, desarrollar una baja autoestima y otros problemas relacionados con la imagen corporal a causa de estas marcas en la piel.

Aceptarnos con nuestras imperfecciones es el primer paso de amarnos a nosotras mismas, es necesario entender que la perfección no existe. Las estrías están tatuadas a nuestro cuerpo y también son parte de nuestra historia de vida porque algunas tenemos esas marcas desde nuestra juventud como es mi caso y otras surgen después del embarazo.

Cada cicatriz en nuestro cuerpo está acompañada de una historia, y las estrías también son cicatrices de la vida, ellas guardan sus propios cuentos de amor cuando es el caso de tenerlas después de un embarazo, de crecimiento cuando surgen durante la adolescencia, ellas tienen algo que contar y ningún relato de nuestra vida debe ser motivo de vergüenza solo de aprendizaje.

A la única que le preocupan las estrías es a ti…

Las estrías pueden salir en cualquier parte del cuerpo, senos, brazos, glúteos, caderas, muslos, algunas las tenemos finas y suaves otras un poco más profundas e incluso el color varía de acuerdo al tono de piel, y ¡estoy segura ya lo sabías!, a los hombres también le salen estrías; pero a diferencia de nosotras, ellos no le dan importancia, mientras las mujeres nos preocupamos por el que dirán.

He dado con la clave del problema, la vergüenza por estas líneas en la piel no es más que el qué dirán, nos preocupa lo que piensa nuestra pareja o aquel joven con el que quieres salir, te haces una novela de rechazo por parte esa persona con la que sueñas estar pero la realidad es que ignoras lo que piensan de ti, ¿y es que acaso debería importarte?.

Para ser feliz es necesario aceptarnos con nuestras imperfecciones, dilo sin vergüenza, Tengo estrías, y eso no te hace menos bonita o menos mujer que otras, por el contrario te hace única, así que sin temor ni vergüenza acepta esas pequeñas imperfecciones porque es parte de este proceso de empoderamiento femenino, es parte de crecer como mujer, como ser humano y empezar a atraer todo lo bueno que deseas para tu vida.

Publicado por Mundo Styvalee

Madre. Comunicadora Social. Escritora. Gimnasta, aficionada del fitness Emprendedora. Motivadora. Feminista. Autora de Mundo Styvalee.

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