La Matriarca

Apenas tenía 13 años cuando se casó con un hombre 11 años mayor que ella, desconozco cómo fueron esos primeros años de matrimonio, nunca escuché su historia, por lo menos, no de su boca, lo que sé de ella me lo han contado, conozco su espíritu de lucha, no la  he escuchado decir “te amo”, pero lo he visto en sus ojos, en su sonrisa, en sus abrazos. Así es la matriarca, una mujer imponente, pero con un corazón enorme.

La vida de la Matriarca no ha sido sencilla, le tocó sacar adelante a 11 hijos, nueve mujeres y 2 hombres. A pesar de ser tan solo una niña tuvo su primer hijo, supo ingeniárselas y no esperó que su esposo llevara el pan a la mesa, la cocina era su especialidad y la hizo su emprendimiento.

Su esposo y ella se levantaban muy temprano para preparar desayunos típicos de su región, pastelitos, empanadas y arepas, llegaron a tener una fábrica y sus hijos se iban sumando a este estilo de vida, aprendieron desde muy jóven el oficio de sus padres.

Ella ha sido una valiente mujer, la Matriarca conoció lo que significa la pérdida de dos hijos, y supo lidiar con el dolor, no se desvaneció continuó firme recordando que aún quedaban otros hijos por atender.

Con el pasar de los años fue aprendiendo un nuevo oficio, la repostería, todos los pasteles de cumpleaños de la familia eran realizados por la Matriarca y de la misma forma, los pasteles de los vecinos, familiares de ellos, y recomendados, si que tenía trabajo, todos sabían que las tortas de la Matriarca eran las mejores de su barrio.

Parece mentira, pero la Matriarca no llegó a ser bachiller, pero era experta en cálculo, no conocía de marketing pero sus postres y tortas se vendían y distribuían perfectamente, el negocio era rentable y sus hijas también aprendieron el oficio.

Cuando tenía 38 años de edad le fue diagnosticado diabetes, y ya saben lo degenerativa que puede llegar a ser esa enfermedad, el tiempo no pasa en vano, llegaron lo achaques propios de la enfermedad, dolores en los huesos, en las manos, en las rodillas, y cómo no admirar a la Matriarca si aún con sus dolencias cumplía con sus pedidos, sus hijas la ayudaban y hasta el nieto que vivía en su casa, a veces se le veía batir con una paleta de madera las tortas.

Este es un relato verdadero, la Matriarca es una mujer con un espíritu inquebrantable, tiene 82 años y mantiene unida a la familia, sus hijos y nietos están regados por el mundo, pero se mantienen unidos en el amor.

De esta mujer hay mucho que aprender, su vida es una historia de amor, lucha, firmeza, y me inspiré al escribirla al despertarme a las 2 de la mañana, abrir mis ojos y verla como si me estuviera sonriendo, entonces a esa hora mientras la mayoría duerme pensé en el título para el relato de la vida de esta mujer triunfadora.

La Matriarca es mi abuela…

La Matriarca, María Auxiliadora es mi inspiración.

Hace dos años no la veo, pero vive en mí, en mi mente y en mi corazón a pesar de que miles de kilómetros nos separan. Su vida es una inspiración, en su época quizás no estaba de moda la palabra empoderamiento femenino y emprendimiento, pero esas palabras resumen su vida.

La Matriarca, Mamá como suelo decirle, como hijos y nietos la llamamos, es mi abuela materna, no pensó tanto como ganarse la vida, no le dio vueltas como empezar su negocio, nunca hizo un análisis FODA, ni sabe de fortalezas ni debilidades, sólo conocía de firmeza y decisión, lo que quería lo hacía, sacaba cuentas y así vivió y logró sustentarse por muchos años.

A veces pensamos mucho en lo que queremos y poco hacemos por cristalizar ese sueño, nos llenamos de temor e inseguridades, buscamos consejos de amigos, de profesionales de todo el mundo, y no nos damos cuenta que el mejor ejemplo lo tenemos cerca, peor aún, no lo valoramos hasta que lo tenemos lejos y empezamos a extrañar.

Al compartir la historia de mi abuela, mi corazón se acelera, se emociona, porque LA MATRIARCA  de la familia es mi inspiración, es mi ejemplo a seguir, si has leído este artículo seguro en tu mente se ha reflejado La Matriarca de tu familia y entenderás que muy cerca de ti, está ese empuje que necesitas para ir por tus sueños.

Publicado por Mundo Styvalee

Madre. Comunicadora Social. Escritora. Gimnasta, aficionada del fitness Emprendedora. Motivadora. Feminista. Autora de Mundo Styvalee.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: